EMERGENCIA EN RíO NIZAO
Diputados piden declarar en estado de emergencia al río Nizao
La pieza, sometida por el diputado banilejo Luis Baez en marzo de 2025, fue aprobada en única lectura el pasado 19 de mayo, según documentación suministrada
Durante décadas, el río Nizao ha estado pagando caro el precio de la extracción de arena, en pleno cauce, sin castigo fuerte para sus responsables.JOSE DICEN
José Dicen
Baní, RD
30/05/2026 00:00 | Actualizado a 30/05/2026 00:00
A iniciativa del diputado banilejo Luis Báez, la Cámara de Diputados aprobó una resolución que recomienda al presidente Luis Abinader instruir al Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales para que, junto al Ministerio de Defensa, intervengan y declaren en estado de emergencia el río Nizao.
La pieza, sometida originalmente en marzo de 2025, fue aprobada en única lectura mediante la Resolución núm. 00305-04 el pasado 19 de mayo, según documentación suministrada por el legislador a Listín Diario. La iniciativa busca detener de forma inmediata la explotación indiscriminada de este importante acuífero.
Coincidencia institucional
Esta disposición legislativa coincide con la reciente Resolución 0017-2026 del Ministerio de Medio Ambiente, la cual declaró de urgencia ambiental e hidrológica la intervención del río Nizao.
La orden ministerial dispone una intervención integral en el trayecto comprendido entre el muro del contraembalse de Las Barías y la desembocadura en el mar Caribe, un tramo gravemente afectado por alteraciones en su cauce y la extracción desmedida de materiales de construcción.
A pesar del anuncio de estas nuevas medidas, ambientalistas banilejos y legisladores recuerdan que el problema no es nuevo. Por décadas se han emitido resoluciones, planes y programas que terminan en papel mojado mientras los depredadores siguen operando con impunidad, extrayendo arena de su lecho y deforestando sus cuencas.
El daño ecológico persiste a pesar de que el río Nizao es una pieza vital para el desarrollo nacional. Sus aguas alimentan tres acueductos que abastecen a millones de personas desde San José de Ocoa hasta San Cristóbal, Peravia y el Gran Santo Domingo. Surte a las centrales hidroeléctricas Jigüey, Aguacate y Valdesia, reguladas por EGEHID, las cuales inyectan energía al Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI) e impacta directamente a miles de tareas y a cientos de productores de la región sur.
La historia reciente demuestra que cada gestión ambiental ha tenido un plan para el Nizao que no ha logrado frenar a las granceras.
En septiembre de 2008, Jaime David Fernández Mirabal otorgó un plazo de seis semanas para el retiro forzoso de las granceras que operaban a menos de 150 metros del cauce. En 2009, se anunció un plan de rescate de RD$2,000 millones.
Entre agosto de 2020 y Junio de 2022, el fenecido ministro Orlando Jorge Mera anunció en el Centro Cultural Perelló un plan de vigilancia integral y juramentó el Consejo de Cuenca del municipio Nizao, proyectando una inversión de más de RD$1,000 millones para la restauración ecológica.
En mayo de 2026, el actual ministro Paíno Henríquez vuelve a declarar "de urgencia" la intervención debido al alarmante deterioro acumulado.
Presión desde el Congreso y la Iglesia
El reclamo de intervención ha sido una constante en la provincia Peravia. En 2021, el entonces senador Milcíades Marino Franjul emplazó a las autoridades a militarizar la cuenca. De igual forma, el entonces diputado Julito Fulcar encabezó jornadas comunitarias junto a los residentes de Nizao y Sabana Grande de Palenque en rechazo a las compañías de agregados.
La Iglesia católica también ha levantado su voz de alerta.
El religioso relató su dolor e indignación al ver diariamente grandes camiones salir de la cuenca del río Nizao con la carga chorreando agua y repleta de arena recién extraída, una evidencia de que, a la fecha, la depredación de este vital recurso que nace en la Cordillera Central sigue ocurriendo a plena luz del día.
En su momento, Monseñor Víctor Masalles (obispo de la Diócesis de Baní entre 2016 y 2023) advirtió sobre la inminente crisis de agua potable que amenaza a la región.
"Al río Nizao lo están matando y Medio Ambiente parece tener los ojos vendados", denunció con firmeza el actual obispo de Baní, Faustino Burgos Brisman. By Listin Diario.






















